lunes, 4 de mayo de 2009

Heroine Capitulo 3

De nuevo les dejo a su criterio...!



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Me había escupido en la cara, me había insultado, y me había faltado el respeto de las formas mas bochornosas pero no me iba a humillar o pisotear, si era necesario le daría todas las bofetadas necesarias y le diría todos los insultos posibles con tal de calmar aquella angustia que su familia sufría, esa familia no iba a ser separada, destrozada y maltratada como otras familias, entre esas la tuya pensé pero borre de mi mente aquel poco complaciente recuerdo y me concentre, aun que el irritante personaje en la parte de atrás de mi carro no me ayudaba en nada.
-Oye demonio castaño- me dijo el, rechine los dientes, me puso un sobrenombre y no para de contar chistes de castañas - ¿Sabes porque una castaña mantiene su figura?- ya sabia la respuesta. – Por que nadie lo quiere-
-Calla Cullen- susurre – tus chistes ya los sé- bufo molesto y continuo.
-¿Sabes que es lo que le falta a una castaña en las fiestas?- también los sé la invitación – La invitación- dio una risa arrogante acompañado de una maquiavélica sonrisa, fruncí el ceño fuertemente – ¿Y esa cara? ¿El demonio castaño se enojo?- me di vuelta y lo mire de forma severa, mientras seguía con su conversación despectiva, diciéndome que no lo iba a mantener allí ni amarrado.
-Muchas gracias por la idea- dije y frunció el ceño molesto, bobo niño. Llegamos al hospital y abrí la puerta trasera había recuperado la movilidad así que aplique un punto de presión para paralizarlo temporalmente.
-¿Tienes que hacer eso?-dijo mirándome molesto.
-No me fio de niños mimados- dije lo saque del carro con facilidad, y lo arrastre hasta dentro del hospital donde Sam estaba esperándome.
-Doctora Swan ¿Qué hace usted con…?-
-Lo encontré no pregunte Ulley, ahora llame a todos los internos que hay reunión- dije molesta, Sam salió rápidamente.
-¿Qué ahora eres jefe?- dijo Edward burlón.
-Para tu información Cullen, yo soy jefe de internos- dije con orgullo y sonrió de forma arrogante.
-Mis condolencias a los internos, parecen esclavos- susurro le patee la canilla.
-Cállate y camina- le ordene
-¿Pretendes que camine inmovilizado?-dijo con ironía.
-Solo Cállate- lo tumbe en una silla, mientras le ordenaba a una enfermera que me trajera una silla de ruedas, vi como recobraba la movilidad y me senté a su lado.
-Si tratas huir volveré a traerte aquí- dije frunció el ceño, mientras la enfermera traía la silla mirando a Edward de forma lujuriosa.
-Yo puedo sola vallase- dije.
-¿Segura Doctora Swan? Puedo ayudar al paciente en lo que necesite- dijo en doble sentido.
-Vallase- frunció el ceño y se fue molesta Edward me miro con las cejas arqueadas.
-¿Celosa?-
-Ni en tus sueños- dije mientras empujaba la silla hasta el ascensor que nos llevo al cuarto piso, y lo lleve hasta el pasillo de su habitación, afuera estaban Los Cullen y los hermanos Hale. Alice miro arriba y nos vio y sonrió ampliamente.
Vi sus caras iluminarse, Esme abrazo a Carlisle y este me hizo una seña de agradecimiento, Emmett me sonrió.
-¡Bella!- corrió hacia mi y me abrazo mientras le devolvía el abrazo torpemente – Lo trajiste- dijo alegremente.
-Lastimosamente- susurro Edward molesto.
-Te escuche Edward Cullen-dijo Alice soltándome para apuntarlo con el dedo.
-¿debería importarme?- dijo de forma indiferente, Alice le iba a reñir pero una voz en mi espalda me interrumpió.
-Doctora Swan- dijo Sam detrás mío me gire para verlo con una expresión nerviosa – Los internos ya están reunidos en el piso de abajo-
-Bien- dije rígidamente, me gire hacia los demás – Disculpen me tengo que retirar, Ulley sígueme- Camine y no me moleste en esperar ascensores así que tome las escaleras mientras sentía a Sam corriendo agitado tras mío, encontré las caras nerviosas de los internos, al verme se colocaron de pie, derechos y rígidos como les enseñe.
Iban en orden estaba Jamie, Eric Yorkey el fofo de pelo negro lame botas, Jessica Stanley la rubia masticadora de chicle mas hueca que calavera podrida, Lucy Spiller la del pelo corto y bajita era bastante tranquila, Jacob Black el moreno de cabello largo bastante amigable pero mujeriego, Quil y Embry no los diferenciaba a ninguno pero eran igual de problemáticos, Leah y Seth Clearwalter la primera era floja y altanera y el segundo era el único interno decente y por ultimo Lauren Mallory conocida en el hospital como ‘Zorra Mallory’ y era bastante comprensible, mas de una vez la había encontrado en pleno acto en los armarios. Rápidamente Sam se unió a ellos.
-Se preguntaran por que los eh reunido ¿no?- Hice una pausa – Hoy hemos ‘perdido’ a un paciente, en todo el sentido literal de la palabra, se esfumo, gracias a su completa irresponsabilidad- dije mirándolos a todos, el constante sonido del chicle de Stanley era irritante – Stanley, escupe el maldito chicle- dije estirando la mano y le escupió con mala cara mientras los demás miraban asqueados mi mano, yo solo me dirigí a una caneca y bote el chicle.
-De ahora en adelante quiero total compromiso, eso incluye constante vigilancia de los pacientes en especial el numero 7- dije escuche Lauren susurrarle a Leah ‘ese esta para comérselo’ - ¡Mallory si no quiere hacer todo el papeleo de la semana, hágame el favor de no comportarse como prostituta!- dije fastidiada, mire su cara de enfado – Por donde iba… ah… claro no quiero besuqueos, ni actos sexuales en los armarios, señor Black y señorita Mallory- pude ver como muchos contenían risas
– No quiero ningún inconveniente, el hospital esta en riesgo y es de vital importancia la seguridad, si no deseen perdidos- dije mordazmente – Y por cierto mañana los quiero a las seis de la madrugada parque “West Side”, justo en plaza, un castigo por su descuido será efectuado- dije con malicia –Lleven ropa cómoda, Pueden retirarse- dije con falsa amabilidad, pude ver todos sus rostros palidecer, pero después se recuperaron rápidamente, lo supe al ver como Black le cogía el culo a Stanley.
Di media vuelta, y me dirigí a la cocina no había ingerido mas que agua en los últimos dos días. Tome un te helado y el día siguió con normalidad, el Doctor Cullen me agradeció mi trabajo y me dio una indirecta de ser una postulante a ser próxima jefa de Hospital, lo cual me mantuvo muy alegre hasta que vi a Edward, que es peor que patada de burro en el estomago, pero me repuse después de un rato, llegue a mi apartamento exhausta me tire en la cama sin siquiera quitarme las zapatillas, el despertador sonó a las cinco maldito despertador pensé, pero una sonrisa curvo mi rostro cuando recordé lo que tenia planeado para los internos.
Me levante de un brinco, pero fue muy brusco así que logre doblarme el tobillo y hacer al piso. Genial, me levante mientras miraba mi pie, estaría bien solo cogería por media hora, fui al baño y me di una refrescante ducha que me hacia falta, Salí del baño y fui a mi armario y saque mi ropa de trabajo una camisa de mangas abombadas echa de una tela blanca con diminutas flores negras y un pantalón negro.
Saque la pijama de cirugía y saque mi ropa de ejercicios, un pantalón deportivo negro con rallas blancas en los costad os una camisa de tiras blancas y encima un buzo con capucha negro, mis tenis deportivos y mi amada gorra negra de los Harley Davinson empaque la ropa de hospital en mi maleta, y me lleve una liga puesta en la mano para cuando fuera necesaria, Salí de mi apartamento hasta el estacionamiento y subí en mi fiel compañero mi Volvo, escuche mi celular sonar.
-Habla Swan- conteste mecánicamente, mientras encendía el carro.
-¿Bella? Es Alice- me relaje.
-Oh, pensé que era el hospital, ¡Hola Alice!- salude la escuche reír -¿Dormiste un poco?-
-Mucho mejor- dijo alegremente – Bella… quería saber si puedo sacar a Edward a dar un paseo-
-Alice- dije de forma cansina
-Vamos Bella un poco de aire fresco no le sentaría mal- dijo de forma entusiasta, claro que no lo haría solo temía una cosa – Bella…- dijo de forma desaprobatoria – No va a escapar nos dieron una silla de ruedas especial con correas para atarlo-
-Esta bien- dije de forma pesada- el más mínimo síntoma de malestar, ansiedad o irritabilidad lo llevan de vuelta-dije autoritariamente, las escuche gritar y aplaudir.
-¡Si señora!-dijo como militar.
-Adiós Alice voy al castigo de los internos- ella rio.
-Tenles piedad-
-No se la merecen- dije molesta – Nadie puede escapar del hospital, y la van a pagar caro-
-Bella…-dijo Alice
-Adiós Alice nos vemos- dije y colgué, y arranque el auto mientras me dirigía a West Side, al llegar encontré a todos con ropa deportiva, excepto Lauren que tenia un short mas que diminuto negro y solo un top rosado, junto unos tacones altos como para matarse. Parecía una autentica prostituta.
Camine con paso decidido –Buenos Días- dije ya de cerca podía ver sus caras adormiladas, vi a Eric Yorkey cerrar los ojos, y se gano un botellazo en la cabeza con el cual abrió los ojos fuertemente.
-¿Qué?-
-¡Manténgase despierto Yorkey!-dije fingiendo molestia cuando estaba bastante divertida, pude ver a muchos reírse.
-Bueno, como ya saben su castigo será ejecutado hoy, quiero a los hombres recogiendo basura, ya traigo las bolsas, y las mujeres limpiando bancas…-fui interrumpida por una voz nasal.
-Pero las bancas están llenas de popis de pajarito-dijo de forma estúpida Mallory, rodee los ojos mientras escuchaba risas.
-Entonces usted también limpiara el “popis” del piso señorita Mallory-dije con una cruel sonrisa – ¿A ver que quieren que les sirva té? Muévanse- ordene y todos comenzaron sus quehaceres – Por cierto cuando terminen darán quince vueltas al parque corriendo- todos me miraron con expresiones de quererme estrangular.
-¡Bella!- escuche un chillido detrás mío, y me di vuelta para ver a Alice paseando a Edward en silla de ruedas, este me miro molesto, camino rápidamente hacia mi - ¡Bella! ¡Que maravillosa sorpresa!-
-Siento no poder decir lo mismo – dijo Edward y Alice le dio una palmada en la cabeza, y este se quejo y contuve una risa. Alice hablo conmigo por un rato hasta que Mallory nos interrumpió.
-Doctora Swan el popis de pájaro no se quita del piso con trapos- dijo Mallory, vi como Alice la miraba con una ceja arqueada y como Edward la miraba con una expresión burlona.
-Y ese se supone que es el futuro de la medicina- dijo de forma irónica.
-Calla Cullen- le dije y mire a Lauren – Entonces señorita Mallory ¡Quítelo con las manos! ¡No quiero el mas mínimo rastro de suciedad!- Ella me miro horrorizada.
-¿Y mi manicura?- la mira escéptica.
-Lo ultimo que me importa señorita Mallory es su manicura, ¡camine!- le ordene escuche risas detrás mío.
-No deberías ser tan cruel- dijo Alice.
-Es que ella y Black me sacan la paciencia- dije cansina, mire a Black besándose con Jessica Stanley - ¡Stanley y Black! ¡Una demostración mas de esas y serán treinta vueltas!- dije apuntándolos con el dedo.
-Calma Demonio Castaño- dijo Edward.
-Edward compórtate- lo regaño Alice el le iba a reñir pero los interrumpí.
-Se van devuelta al hospital ¡ya!- dije
-Oh vamos Bella- dijo Alice.
-Ultima oportunidad, ¿eh?- dije, Alice me abrazo contenta, y me pidió que le echara un ojo a Edward mientras ella iba por algo de tomar.
-Eso parece la milicia- dijo Edward.
-Así tiene que ser- dije orgullosamente.
-Sabes un shot no me caería mal- dijo burlonamente.
-No se te ocurra Cullen- le espete, el me miro con expresión de burla.
-Tus frías palabras y tu mirada castañita, no me intimidan- me reto Edward.
-Y tampoco tu vulgar lenguaje a mi, y te exijo que me llames Doctora Swan, Edward- dije molesta, bufo burlón.
-Cullen para ti Swan- dijo, me di vuelta sin mirarlo observando a los internos cuando Alice llego.
-uff, que difícil es conseguir una bebida a estas horas, tuve que ir hasta un Starbucks bastante lejos, toma dos té verdes helados para Edward y Bella, y un late bien cargado para mi – dijo Alice entregándonos las respectivas bebidas.
-Vuelvo en un segundo-dije
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Me divertía bastante el sufrimiento ajeno, pero esto, era de película. No se como Swan podía mantener a esa gente como reclusos, pero era muy gracioso. La putilla esa si no me equivoco Mollora era tan estúpida que le podías poner un panal enfrente y creía que eran flores. El fortachón ese Black se le insinuaba a Swan y ella solo lo regañaba. Y los demás eran como esclavos.
-¡Al fin!- grito alguno de los chicos fuertes que parecían gemelos
-¡Quil no festeje, que le faltan las vueltas al parque- dijo Bella, y pude ver como su expresión alegre se caía por una de cansancio.
-Es Embry, Doctora Swan- dijo Embry, Bella sacudió la cabeza.
-Lo que sea me da igual- dijo Bella y pude reír fuertemente.
-¡Use memoria Castañita!-grite, muchos me miraron mientras sonreía torcidamente y bella me miraba bastante molesta.
-Calla Cullen- dijo – ¡Caminen!-dijo Bella y todos se formaron en una fila de forma rígida como militares – Cuando marchen quiero escucharlos repetirme – dijo Bella de forma autoritaria y comenzó a trotar cantando al estilo militar – Somos bobos internos- canto Bella, vi como Alice reía.
-Bella no tiene cura- los internos repitieron de mala ganas.
-¡Mas fuerte! Y nunca vamos a faltar-
-Y nunca vamos a faltar- dijeron con desgana.
-Como no repitan con fuerza serán treinta vueltas- dijo Bella corriendo –A La palabra de la -
-A la palabra de la doctora Swan-
-Somos idiotas y muy flojos-
-Somos idiotas y muy flojos-
-Y si perdemos a un paciente otra vez-
-Y si perdemos a un paciente otra vez-
-Una moto cierra en nuestro culo estará- Dijo Bella con una gran sonrisa
-Un moto cierra en nuestro culo estará- repitieron con miedo, mientras veía a mucho tragar saliva.
-Derecha, Izquierda, Derecha, Izquierda, Derecha ¡Descansen!- dijo sonando el silbato, y tomo agua muchos se tiraron al piso cansados. – Descansen no duerman- aclaro Bella y todos se levantaron, repitieron unas cuantas vueltas con los extraños cantos militares de Bella. –Pueden irse, por cierto deben estar en una hora en el hospital- dijo Bella con Malicia.
-¡Que!- dijo Quil o Embry, eran muy parecidos.
-Una hora desde, ya- dijo Bella mientras los internos corrían asustados a sus coches. Definitivamente Isabella Swan era alguien interesante.

Heroine Capitulo 2

Espero que les guste..!



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Maldito hospital, llevaba toda la tarde despierto no podía dormir ni descansar. La necesitas ahora susurro aquella voz en mi cabeza, siempre presente, como un demonio que me carcomía. Mis musculo estaban tensionados y causaban un fuerte dolor que era irritante. Las nauseas eran incesables y el maldito olor no mejoraba la situación.
-Señor Cullen, su padre ha llegado- la misma cirujana de la mañana, llego, había venido unas cuantas veces y me miraba con repugna algo que era también irritante.
-¿Que quieres?-
-El doctor Cullen llego y quiere verlo- dijo con el ceño fruncido.
-Dígale que no pase- dije dándome vuelta, pude escucharla bufar irritada.
-No hay problema Bella- escuche la voz de Carlisle detrás mío y voltee molesto.- Edward ten una mínima cordialidad con ella- dijo Carlisle podía ver la decepción y el enojo en su voz que estaba camuflado por su natural amabilidad.
-No hay problema Jefe Cullen- dijo la cirujana.
-No, si lo hay- dijo Carlisle molesto – Edward ella es la cirujana Isabella Swan, es de las mejores cirujanas en el hospital, Edward, y como tu padre te exijo que seas más amable con ella-
-Bien- dije molesto.
-Jefe Cullen no hay la necesidad – susurro Swan.
-Carlisle por favor Bella- dijo Carlisle con amabilidad, estúpida cirujana perfecta.
-¿Me puedo retirar?- pregunto ella.
-Seguro Bella- dijo Carlisle dándole una sonrisa tranquilizadora esta bajo la cabeza avergonzada y se retiro.
-No pienso hablar contigo esta vez- dijo Carlisle molesto.
-¿Y tú crees que yo sí?- dije con burla, Carlisle frunció el ceño.
-¿Qué te pasa Edward? ¿Como puedes hacerte este daño?- bufe molesto mirando a cualquier lugar menos su mirada, podía escuchar el dolor en sus palabras pero ya era muy tarde – Mírame- me ordeno y lo ignore – Te estoy hablando Edward Cullen, mírame, ¡ahora!- su voz sonó furiosa más de lo normal lo mire con la misma ira.
-En cuanto te recuperes iras aun centro de rehabilitación! lo quieras o no!-dijo Molesto, ni mierda me voy a esos loqueros.
- Estas loco si piensas que voy a permitir que me lleven a esa mierda- dije molesto.
-Lo quieras o no- escupió molesto y se marcho aferrándose al picaporte con ira.
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Estaba totalmente indignada a una situación que me era totalmente ajena. Como aquel niñito caprichoso podía ser tan frio, tan insoportable, tan… desconsiderado. Esa era la palabra correcta para describir a Edward pensé asqueada, no podía evitar sentirme repugnada cada vez que lo veía.
Era guapo, pero su frialdad y falta de consideración lo hacía la peor persona que jamás había conocido, había tenido pacientes petulantes, insolentes y petulantes pero ninguno como Edward Cullen.
Había ordenado a Jamie que vigilara al “mocoso”, y me quede revisando el historial médico de Edward tendría que estar pendiente de él, estaba en su caso y no se me permitía salirme del, el hospital tenía una estricta política acerca del compromiso del cirujano a paciente, malditas reglas.
No tenía tan mala salud, unas fracturas en su niñez, le dio dengue a los nueve años, nada serio hasta los dieciséis donde fue internado tres veces en clínicas de rehabilitación en Chicago, hubo varias clínicas de rehabilitación durante los siguientes diez años. Oh, Edward Cullen tenía mi misma edad, que desagradable coincidencia, camine hasta su habitación, me sorprendió encontrar la puerta entreabierta.
Nada, fue lo que vi cuando entre a su cuarto, nada más que la habitación con los implementos, el equipo médico y la camilla, respire profundo.
-¡Stevens!-grite con fuerzas, en un minuto Jamie estaba dentro con clara expresión de horror y confusión, miro la camilla y me miro con miedo - ¡Quiero saber donde está el paciente!- dije con furia.
-Yo…-dijo Jamie titubeando – fui a comer algo Doctora Swan y…-
-¡Desapareció como si nada! ¡Sabes cuantos problemas vamos a tener que lidiar si no encuentras a ese paciente!- dije masajeándome las sienes – Quiero que busques al paciente, yo me encargare de informarle al jefe y de buscar a Ulley para que también busque a el paciente- dije bastante molesta, Jamie se quedo estático ante mi furia - ¡Ya!- salió disparado por la puerta cuando me di vuelta encontré al mismo Doctor Cullen.
-Jefe yo… el paciente… no está- dije titubeando.
-No hay problema Bella, al final siempre pasa, el siempre escapa- susurro El Doctor Cullen con tristeza.
-No se preocupe jefe, yo me encargare de encontrar a su hijo, dentro o fuera de este hospital- dije decidida, Salí por la puerta con paso firme, llegue a los casilleros y me cambie cuando estaba a punto de salir encontré a Sam Ulley, mi segundo interno.
-¡Ulley!- brinco y dio vuelta – El paciente número siete desapareció búsquelo y no se distraiga- camine tres pasos a la salida y lo apunte de forma amenazante – Y como no lo hagas yo estaré informada, vallase ¡Ya!- al igual que Jamie Sam salió disparado por la puerta…
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Normalmente las escapadas de los hospitales eran aburridas, pero esta fue genial, tuve que robar una ropa que es el triple de mi talla, tuve que quitarme la maldita intravenosa, escapar de los médicos y cirujanos, y salir aventado al “Punto Muerto”, Punto Muerto es el mejor lugar para contrabandear material ilícito, en su mayoría droga, y de la mejor calidad. Pasaba más tiempo allí que en mi propia casa, que era eso una casa no un hogar, solo eran cuatro paredes que a mí no me iban a retener.
Fuertes espasmos musculares me golpeaban, junto a calambres y súbitos temblores, maldecía cuando me pasaban estas cosas, no era precavido y me encontraban y siempre me llevaban a un hospital, donde siempre me escapaba, a pesar de eso había conocido la primera persona del sexo femenino que en vez de mirarme como lobo que asecha presa me miraba con ira y asco, era incomodo pero interesante la aguja del pajar, pero muy lejos de mi alcance, como yo el de ella, ella era la chica buena y yo era el músico drogadicto.
Llegue a la “taberna Oasis” el disfraz del Punto Muerto, su fachada era una taberna malhecha de ladrillos desgastados que en algún tiempo fueron rojos pero ahora eran negruzcos y llenos de grafiti, un viejo letrero en neón que decía “Oasis” que estaba tan viejo que titilaba y haberes se leía Ois entre por la maltrecha puerta, para encontrarme con el tapizado barato rojo, las paredes verdes, los desgastados muebles por todo el lugar llenos de prostitutas y alcohólicos, me dirigí a la podrida barra de madera que se mantenía en pie por unas varillas de metal improvisadas, allí se encontraba el “Barman” o mejor dicho mi amigo Joe, un viejo de cuarenta y seis años de aspecto desgarbado, prominente bigote grasiento al igual que su cabello negro, y sus ojos del mismo color con un tono amarillento.
-Pero si es Ricky- le gruñí me enojaba que me dijeran Ricky de las estúpidas películas de Ricky Ricon.-Te vez necesitado ¿eh? Toma la primera cortesía de la casa. Me extendió el polvo grisáceo empacado en un bolsita, un encendedor y un pedazo de aluminio, me dirigí a mi mesa, al fondo del lugar nadie nunca iba allí al menos que llegaran mis otros compañeros Mike, Tyler y Cody.
Me senté en la desgastada tapicería roja manchada de licor y comida, con un fuerte olor a marihuana y tabaco, tome el papel aluminio y común pedazo hice una barita para inhalar, y con el otro lo aplane como pude, abrí el sobre y coloque el polvo con cuidado sobre el pedazo aplanado de aluminio y debajo del coloque el encendedor y lo prendí, mientras inhalaba con cuidado tratando no desperdiciar ni solo un poco.
Sentí una euforia recorrer mis venas por todo mi cuerpo, respire profundo disfrutando la sensación, inhale mas, y entre mas inhalaba mas sentía aquella felicidad y paz que recorría todo mi cuerpo viajando atreves de mi sangre llenando cada célula de mi cuerpo con aquella placentera y exquisita sensación. Mi vista era un poco distorsionada aun así me levante y me fui de la taberna deambulando por las mugrientas calles de la peor zona de Seattle.
No tenía idea cuanto tiempo llevaba caminando, solo quería entregarme a aquella sensación, vi en un callejón y mugroso cabello rubio de mi mejor amigo Mike Newton, me acerque allí mientras Mike dirigía su mirada perdida a mí.
¿Que tal Edward? ¿Disfrutando el caballo?- dijo Mike claramente drogado.
Habla con nombre Newton que no hay nuevos- vocifere sentándome a su lado, Mike rio amargamente.
Cogieron a Tyler- dijo Mike – El muy estúpido le paso a un policía por enfrente con una hierba- ese era Tyler insensato como el sabia serlo. Comencé a sentir un frio recorrer mi espina y la cómoda sensación abandonarme, y mi cuerpo comenzaba a contraerse y mis músculos me dolían como mil demonios.
Mike me miro extrañado, y se dio media vuelta. Vimos unas luces y Mike susurro “mierda” y salió corriendo. Trate de levantarme pero los espasmos musculares no me lo permitían, estaba paralizada, la puta mierda pensé. Identifique un carro, un Volvo para ser exactos uno exactamente igual al que tuve en la universidad pero lo vendí para conseguir más dinero. El carro platinado tenía ventanas oscuras y apago las luces, vi una delgada pantorrilla femenina deslizarse por la puerta, y del carro bajo una de mis pesadillas.
Edward Cullen- susurro la cirujana Swan, Isabella Swan
¿Tu? ¿Qué haces aquí?- dije bastante molesto tratando ignorar la súbitas nauseas que me abordaron.
Yo estoy aquí, para que vuelvas a ese hospital y vuelvas con tu familia- dijo bastante molesta, golpeando su pie contra el piso.
Sueña Swan- dije con burla, su ceño se frunció camino hacia mí y colocó una de sus pequeñas manos en mis hombro, busco un hueco entre mi clavícula y mi escapula, no me podía mover aun maldición.
Te doy exactamente treinta segundos para que digas “acepto ir al hospital Doctora Swan” o te causare tanto dolor que en tu vida desearas no haberme conocido- dijo de forma amenazadora, me reí en su cara, ¿Quién era ella para decirme eso a mí? Nadie absolutamente nadie me decía a mí que hacer o decir, quería hacer algo para zafarme de ella pero lo único que pude hacer fue escupirle en la cara.
Su expresión era para tomarle foto, y sonreí arrogante. Sentí mi mejilla ser golpeada con fuerza. Me había abofeteado solo podía sentir el impacto de su mano contra mi mejilla escuchaba su respiración agitada. Me tomo del brazo y no sé cómo alguien tan pequeña podía tener tanta fuerza como para empujarme dentro del carro, aventó la puerta. Subió en el asiento del conductor y salió con prisa pisando el acelerador.
-Nunca más en tu miserable vida me vuelvas a faltar al respeto Cullen- dijo molesta.
-¿Qué la cirujana le asusto?- dije tentándola, piso fuertemente el freno haciendo que chocara contra un asiento.
-¿Cuál es tu problema?- dijo molesta mirándome con odio – ¿Que te tienes contra esas maravillosas personas que sufren por una basura como tú? Porque realmente no sabes lo mal que están solo por la culpa de un niño mimado como tu- bufe – claro… “yo hago lo que quiero porque quiero y no te importa para que lo quiero” ¿no? Conozco esa actitud, la actitud de falsa rudeza- me escupía las palabras en la cara.
-De aquí o que ¿a ti que te importa?- Me volvió a abofetear, ¿estaba loca?
- Me importa tu familia, pedazo de rata maloliente- dijo con furia – Ellos sufren por un estúpido como tú, ahora iremos al maldito hospital y aun que lo quieras o no, iras allá y te quedaras-
-Te odio- dije con rabia.
-Yo te desprecio Edward Cullen, no te mereces ni mi odio- susurro ella, maldita cirujana sicópata, volvió a arrancar con un chirrido de llantas. Y lo que yo llamaba mi demonio sicópata me estaba conduciendo al lo que yo llamaba mi infierno personal.

Heroine Capitulo 1

Nota: Uhhm... sería interesante ver a un Edward adicto a la heroína, tal vez encuentre una heroina que lo satisfazca de verdad.

Tenía un fuerte dolor de cabeza, tan fuerte que sentía un taladro dentro acompañado de un incesable zumbido. Necesitas susurro esa voz en mi cabeza. Abrí mis ojos… ¡Maldición! ¿Dónde estaba?
Mis ojos se ajustaron a la panorámica, solo vi un techo blanco iluminado con numerosas luces, mire a mi alrededor, vi una cantidad de equipos y camillas. Mierda…Mierda…Mierda estaba en un maldito hospital. Aquel fuerte olor a látex y sangre inundaba mis fosas nasales y me causaba nauseas.
Trate moverme pero sentí un fuerte dolor en mi brazo mire, una maldita intravenosa estaba allí.
-Ni se te ocurra Edward Cullen- me di vuelta solo para ver a mi Hermana Alice a mi lado. Una pequeña y chillona duende de cabello corto y rebelde cuyas puntas iban en todas las direcciones, estaba mas pálida de lo normal y estaba sentada en una silla al lado mío. Un gruñido se formo en mi pecho – ¡Dime que estabas pensando cuando volviste a huir!- vocifero con furia, su ceño estaba fuertemente fruncido. – ¿Todo es las maldita heroína no?- Voltee mi cabeza aun que eso me causo un fuerte dolor.- Claro- la escuche susurrar- La aproxima vez que te vuelvas a drogar… aun que sea piensa en mama y papa- escuche una puerta cerrarse con un sonido ensordecedor.
Era totalmente consciente que Esme sufría y Carlisle también. Lo mucho que Emmett y Alice se esforzaban por que dejara la heroína. Pero ya era tarde… era mi forma de escape y no la iba a dejar por muy aberrante que me sintiera, era algo mecánico, algo necesario, algo Estúpido. Un fuerte Gruñido salió de mi pecho.
-Buenas Tardes señor Cullen- escuche una suave voz detrás mío, sonaba intimidada y cautelosa. Me di vuelta para ver a una joven que tenia aproximadamente mi edad, era tan pálida como yo, a diferencia que su piel era pálida como la cal y la mí era pálida enfermizo. Tenía cabello marrón chocolate con suaves ondas que caía hasta su espalda y sus ojos eran profundos y del mismo tono chocolate, estos iban acompañados de profundas ojeras purpura que se marcaban de forma pesada. Tenía una bata blanca de hospital y podía ver que tenía una camisa azul claro debajo con unos pantalones negros. Su rostro era suave y angelical con suaves rastros de inocencia.- Soy la Doctora Swan y seré su médico mientras el doctor Cullen está fuera de la ciudad- dijo de forma regia, gruñí.
-Como mierda llegue aquí- vocifere pareció escucharme y frunció el ceño.
-Llego hace tres días a las doce y cinco de la noche, con un caso de sobredosis y aparente ataque cardiaco, gracias a la asistencia del hospital logramos mantenerlo con vida, su familia se encuentran en la cafetería desayunando y el doctor Cullen ya está informado de la situación y llega esta noche de Chicago- su voz era fría y acentuó ciertas palabras.
-¿Quienes de mi familia?- susurre sin mirarla.
-Sus hermanos están acompañados de los Jóvenes Hale junto a la Señora Cullen- contesto, sorprendido que conocía a Jasper y Rosalie, subí la mirada para ver que me miraba con expresión molesta – ¿Algo mas señor Cullen?
-Nada más- y me di vuelta, mientras escuchaba un suave susurro que sonaba a “pedante” y un golpe sordo al cerrar la puerta.
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Definitivamente estos eran de los días en que no me sentía, me iba y terminaría bien. Hace tres días recibí este drogadicto a la heroína y oh sorpresa! Era el hijo del doctor Cullen. Nunca lo había conocido aun que tenia la característica belleza de la familia Cullen, me sorprendió su adicción, los Cullen siempre habían sido una familia respetable.
No tenía grandes expectativas de él, pero esperaba que tuviera un mínimo estándar de cordialidad. Algo que padecía, al igual que su sentido común y las muchas neuronas que murieron gracias a la droga. -Estúpido Niño mimado- vocifere.
-¡Bella!- escuche una voz llamarme, me di vuelta y a Alice, era la hija menor del doctor Cullen tenía un cabello corto y rebelde cuyas puntas iban en todas direcciones, no lo negaba hace unos meses se había vuelto mi amiga al igual que su novio Jasper Hale y su hermano Emmett Cullen, la chica rubia Rosalie Hale sencillamente me ignoraba en cualquier sentido.
-Alice- dije cansada, pude ver una lagrima salir de su rostro, abrase su pequeño cuerpecito mientras ella lloraba de forma desconsolada, pude ver a Jasper venir y al llegar Jasper hizo un suave ademan y Alice paso a sus brazos y en la consoló. Esa era su especialidad relajar a las personas, se alejaron un poco y divise a Emmett y sentada al lado de Jasper y Alice estaba Rosalie con expresión seria casi irritada.
-Muchas Gracias Bella- susurro Emmett, no podía soportar todo el dolor y la tristeza que ese niñito mimado le causaba a seres tan compasivos y buenos como Alice y Emmett.
-Calma Emmett- dije empinándome para darle una palmaditas en la espalda – Se va a recuperar, lo trajeron en tiempo oportuno- dije suavemente mientras revisaba los exámenes en la carpeta – Sus signos vitales están estables, aun esta algo dopado pero unos días más y estará de vuelta en casa con ustedes- dije por fin mirándolo tratando de darle la sonrisa y mirada más tranquilizadora.
-Ese es el problema Bella- susurro Emmett – El nunca vuelve a casa- dijo por fin marcharse, quería hacer algo para hacerlos sentir mejor. Maldito pensé.
-Doctora Swan- escuche la voz agitada de Jamie Stevens, uno de mis internos era alto de cabello castaño claro casi rubio y ojos almendrados –Se le necesita en el piso de Emergencias, el paciente con múltiples fracturas sufre convulsiones- dijo con urgencias, como siempre Salí corriendo por los pasillos con Jamie siguiéndome, ya estaban asistiendo al paciente.
-Situación- dije mientras ayudaba a preparar al paciente, ya aplicaban la morfina por su intravenosa.
-Habla con su esposa, sufrió una serie de convulsiones agresivas, se controlaron pero hay un aparente derrame cerebral- decía Jamie, escuchamos aquel sonido del electrocardiograma.
-Código Azul- cargaron el desfibrilador lo tome en manos- Carguen- susurre frotando ambos artefactos- Despejen- y lleve el desfibrilador, maldición no mueras también, pensé el electrocardiograma me indico que no había ya forma de salvarlo – Hora de muerte tres y cuarenta y seis de la mañana, un derrame cerebral y seguido de ataque cardiaco.
Salí de la habitación con un pesado suspiro, aquello era lo único que no me fascinaba de la medicina, como las vidas se te podían escurrir de las manos en solo milésimas de segundos…

lunes, 27 de abril de 2009

Para encontrar...

Para encontrar la novela de Una Fan Enamorada pueden visitar esta página:
http://www.fanfiction.net/s/4752986/1/Una_Fan_Enamorada ; y ahí encontraran la novela; está en FanFiction y la autora es malu-cullen; y luego pueden leer Escena perdida de una Fan Enamorada http://www.fanfiction.net/s/4899400/1/Escena_Perdida_Una_Fan_Enamorada ; espero que lo disfruten...
xoxo
Kelly

1ra Una fan enamorada

Esta es la primera parte de Una Fan Enamorada, está inspirada en el caso de Tianita ( te quiero un montón linda), le encanta Skandar Keynes; la poesía es mía, el caso es de ella. Espero que os guste.

Como saber
Como saber que en algunos momentos
estes a una braza de mí
Como saber que en algunos momentos
estés a kilómetros de aquí
Como saber si quiero conocerte?
Como voya hacer que vengas a mí?
Como saber si piensas en mí
Como yo en tí

Una Fan Enamorada


Bueno aquí un fragmento de la novela oficial, espero que esto os inspire.


Hay veces en que la vida nos regala grandes cosas, como hay veces que nos dan cosas que no necesitamos, hay veces en que pensamos que nos hace falta algo para sentirnos realizados en mi caso hay cosas que de verdad necesito para sentirme completa en mi vida, mi nombre es Isabella Marie Swan, pero me gusta que me llamen Bella, Isabella lo usan mis mejores amigas cuando están enojadas conmigo y me quieren hacer entender las cosas, ya que según ellas son muy terca y no me gusta hacer lo que ellas siempre dicen que haga, tengo 23 años y bueno lo de ser cabezota como ellas dicen es que hago justicia de mi misma, no es concebible que pase 6 horas metida en un centro comercial comprando ropa y demás accesorios que no voy a usar puedo jurar que tengo un armario mas grande que el de Halle Berry o Julia Roberts si es que Alice o Rosalie ya no lo tienen, ellas son mis mejores amigas desde la universidad nos conocimos durante nuestras respectivas carreras ahora estamos más unidas que nunca, nuestra amistad es increíble cada día se fortalece más, Alice es una gran asesora de modas su sueño es convertirse en diseñadora de ropa para una casa de modas famosa, Rosalie es dueña de una agencia de modelaje creo que ese ha sido su gran sueño, la verdad me alegro mucho por ellas, se sienten realizadas al cumplirlos, por mi parte yo soy periodista en busca del sueño de llegar a ser escritora algún día de mi vida, se que suena descabellado pero poco a poco se llega ¿no?.
Pero dentro de mí tenía un sueño más grande el llegar a conocer al amor de mi vida, esa persona que algún día llegara a cuidar de mi como yo cuidar de él, ser juntos una sola persona por siempre y para siempre, creo que ese sueño se veía muy lejos de mí, bueno al menos para él, quieren saber ¿quien es?...
“Bella” – se escuchó una voz que me sacó de mis pensamientos, era Alice.
“Hasta cuando vas a seguir pensando en él, estoy segura que estabas fantaseando de nuevo” – me dijo, hice una mueca de horror.
“No en realidad, no” – mentí
“Oh Bella sabemos que las mentiras no son tu fuerte” – dijo Rosalie.
“Olvida a ese hombre, sabemos que es un buen partido” – dijo Alice, “además él no sabe de tu existencia, simplemente eres una fan más como cualquiera de nosotras”.
A lo mejor ella tenía razón solo soy una fan más, una más del montón me entristecí ante la idea.
“Bueno ya basta de tonterías, vayamos por un café y unos dulces la verdad muero de hambre” – dijo Rosalie, “andando chicas”.
Salimos de la tienda con nuestras compras en la mano, a juzgar teníamos más bolsas de las que normalmente una persona normal podría cargar en una tarde de compras, ya esto era demasiado.
Fuimos a un café cercano y nos sentamos en una mesa, la verdad me estaba entusiasmando por la charla con las chicas que había olvidado como me sentía hace unos pocos minutos, sin embargo él no dejaba de ocupar mi mente, simplemente él era perfecto pero yo no soy perfecta para él, a lo mejor se enamoraría de unas de esas actrices famosas o alguna cantante, ellas si tienen un cuerpo de envidia yo no tengo un cuerpo así tal vez Edward Cullen nunca se fijaría en mí.


Bueno nos vemos (leemos)

Nota


Saben...

Me he dado cuenta de que no soy buena en escribir novelas, por lo que he decidido publicar en mi blog una zona para nosotras; las fans de verdad, así nos guste Edward Cullen, Naruto, Skandar Keynes o Nick Jonas todas tenemos un historia que compartir, por lo que me gustaria que dejaran sus historias o que les gusta de sus artistas, y asíir publicando artículos...

La zona se va a llamar "Una Fan Enamorada".

domingo, 19 de abril de 2009

Introducción




Era una cálida mañana, donde el sol se filtraba por los grandes ventanales de esa lujosa mansión, avisando a los moradores de la gran casa que la mañana estaba ya estaba en el aire, así la luz natural logra despertar a -tn- quien delicadamente abre los ojos y sale a prepararse para el sábado, en su fantástico closet (el cual estoy segura de que todas se morirían por tener y yo también) elige un bonito vestido de talle justo color blaco para salir a caminar por el tranquilo vecindario, donde un camión de mudanza pasó hacia la casa de al lado, -tn- decidió ir a presentarse y ofrecer su ayuda en la mudanza a los nuevos vecinos, ya que eso es lo que a ella le hubiera que alguien hubiera hecho por ella; no dejarla sola con 500 cajas cuando tenía 10 años.


sábado, 18 de abril de 2009

Agradecimientos...

Le agradezco a mucha gente por darme la idea de esta novela...

Belen: ERes genial chica!!! Eres mas confiable que 1000000 personas juntas, te adoro!!!

Angie: Ayy, mi brujis favorita, aunque tu presonaje sea todo lo contrario igual te quiero!!

Tiana: te adoro tambien!!!

Iraide: Me inspiraste mucho

Amy: GRacias por las fotos que haría sin tí...!

Yuliss: Sigue con Air Supply

Los polos opuestos se atraen!





Esta novela se tratara de Nick Jonas y Tu, con mucho romanticismo y muy al estilo 90210 y Gossip Girl, sobre todo se tratara de que descubriran de que tu y nick tienen mas en comun ....


Sinopsis


Tu y tus mejores amigas; Belen y Angie son las mas queridas y bellas de West Beverly High, el instituto de los ricos y famosos. Nick Jonas y sus hermanos; Joe y Kevin son los chicos mas egocentricos y apuestos de West Beverly High. Ustedes y ellos serán los más populares y deseados de el instituto, ya que en este nuevo años, todos crecidos, con hormonas alborotadas y sobre todo con la adolescencia en el tope.


Personajes


Tu: Eres la chica más hermosa del país, eres dulce y tierna, tienes una voz maravillosa y todos te aman, odias a Nick Jonas por su egocentrismo pero todos sabemos que del amor al odio hay un solo paso.


Belen: Bells es un chica super linda y buena, es tu mejor amiga y es genial pasar un rato con ella.


Angie: Ang tmbn es super linda y simpatica, es un poco vidente, y toca todos los instrumentos


Nick: Chico guapo y todas lo conocemos

Joe: Divertido y tmbn lo conocemos

Kevin: Tierno y tmbn lo conocemos

Annie: Prima tuya, se adoran, super linda

Chace: Super guapo, tu ex, tu mejor amigo

Margaret: Tu mama, ex modelo y ahora empresaria, la vez dos veces al año, vive trabajando y sueña en que tu un día encuentres felicidad.

Peter: Tu padre, es el mejor padre del mundo, solo que es un poco aficnado al trabajo, lo vez dos veces al año y te adora con toda el alma.

Denisse: Mama de los Jonas

Paul: Papa de los Jonas

Miley: Ex de Nick

Demetri: Tu hermano, las chicas lo aman, tan famoso como los Jonas

Amalia:La profesora mas odiada del mundo

José Coronel: Tu profesor de Ciencias y Biología, tu favorito

Miguel Poemape: EL meor profesor de matematicas del mundo

Mas Sobre Miii!!


Mmm.. Bueno entre mis cosas estan..

Mi Playlist:

  • River in Flows- Yiruma
    El jardín encantado- Yiruma
  • Lovebug- Jonas Brothers
    I'm Yours- Jason Mraz
  • Bubbly- Colbie Caillat
  • Barbie Girl- Aqua
  • Womanizer- Britney Spears
  • Kiss the Girl- Ashley Tisdale
  • Suddenly- Ashley Tisdale
  • I kissed a Girl- Katie Perry
  • Celestial- Rebelde
  • Porque- Floricienta
  • Breaking Free- High School
  • Love Story- Taylor Swift

Mi Presentación...!

Ola!!
Soy Kelly Cruz, me encanta escribir y leer ( no soy nerd), tmbn ir al cine, ir de compras, salir con mis amigas, escuchar mucha música y sobre todo me encanta Edward Cullen.

En este blog voy a publicar novelas sobre todo, principalmente sobre Crepúsculo (quien no adora crepusculo), y sobre todo historias de romance, ustedes entienden estoy en la edad de esperar al príncipe azul, o al vampiro azul... XD

Bueno bye y cuidense todas mis lectoras!