
Bueno aquí un fragmento de la novela oficial, espero que esto os inspire.
Hay veces en que la vida nos regala grandes cosas, como hay veces que nos dan cosas que no necesitamos, hay veces en que pensamos que nos hace falta algo para sentirnos realizados en mi caso hay cosas que de verdad necesito para sentirme completa en mi vida, mi nombre es Isabella Marie Swan, pero me gusta que me llamen Bella, Isabella lo usan mis mejores amigas cuando están enojadas conmigo y me quieren hacer entender las cosas, ya que según ellas son muy terca y no me gusta hacer lo que ellas siempre dicen que haga, tengo 23 años y bueno lo de ser cabezota como ellas dicen es que hago justicia de mi misma, no es concebible que pase 6 horas metida en un centro comercial comprando ropa y demás accesorios que no voy a usar puedo jurar que tengo un armario mas grande que el de Halle Berry o Julia Roberts si es que Alice o Rosalie ya no lo tienen, ellas son mis mejores amigas desde la universidad nos conocimos durante nuestras respectivas carreras ahora estamos más unidas que nunca, nuestra amistad es increíble cada día se fortalece más, Alice es una gran asesora de modas su sueño es convertirse en diseñadora de ropa para una casa de modas famosa, Rosalie es dueña de una agencia de modelaje creo que ese ha sido su gran sueño, la verdad me alegro mucho por ellas, se sienten realizadas al cumplirlos, por mi parte yo soy periodista en busca del sueño de llegar a ser escritora algún día de mi vida, se que suena descabellado pero poco a poco se llega ¿no?.
Pero dentro de mí tenía un sueño más grande el llegar a conocer al amor de mi vida, esa persona que algún día llegara a cuidar de mi como yo cuidar de él, ser juntos una sola persona por siempre y para siempre, creo que ese sueño se veía muy lejos de mí, bueno al menos para él, quieren saber ¿quien es?...
“Bella” – se escuchó una voz que me sacó de mis pensamientos, era Alice.
“Hasta cuando vas a seguir pensando en él, estoy segura que estabas fantaseando de nuevo” – me dijo, hice una mueca de horror.
“No en realidad, no” – mentí
“Oh Bella sabemos que las mentiras no son tu fuerte” – dijo Rosalie.
“Olvida a ese hombre, sabemos que es un buen partido” – dijo Alice, “además él no sabe de tu existencia, simplemente eres una fan más como cualquiera de nosotras”.
A lo mejor ella tenía razón solo soy una fan más, una más del montón me entristecí ante la idea.
“Bueno ya basta de tonterías, vayamos por un café y unos dulces la verdad muero de hambre” – dijo Rosalie, “andando chicas”.
Salimos de la tienda con nuestras compras en la mano, a juzgar teníamos más bolsas de las que normalmente una persona normal podría cargar en una tarde de compras, ya esto era demasiado.
Fuimos a un café cercano y nos sentamos en una mesa, la verdad me estaba entusiasmando por la charla con las chicas que había olvidado como me sentía hace unos pocos minutos, sin embargo él no dejaba de ocupar mi mente, simplemente él era perfecto pero yo no soy perfecta para él, a lo mejor se enamoraría de unas de esas actrices famosas o alguna cantante, ellas si tienen un cuerpo de envidia yo no tengo un cuerpo así tal vez Edward Cullen nunca se fijaría en mí.
Pero dentro de mí tenía un sueño más grande el llegar a conocer al amor de mi vida, esa persona que algún día llegara a cuidar de mi como yo cuidar de él, ser juntos una sola persona por siempre y para siempre, creo que ese sueño se veía muy lejos de mí, bueno al menos para él, quieren saber ¿quien es?...
“Bella” – se escuchó una voz que me sacó de mis pensamientos, era Alice.
“Hasta cuando vas a seguir pensando en él, estoy segura que estabas fantaseando de nuevo” – me dijo, hice una mueca de horror.
“No en realidad, no” – mentí
“Oh Bella sabemos que las mentiras no son tu fuerte” – dijo Rosalie.
“Olvida a ese hombre, sabemos que es un buen partido” – dijo Alice, “además él no sabe de tu existencia, simplemente eres una fan más como cualquiera de nosotras”.
A lo mejor ella tenía razón solo soy una fan más, una más del montón me entristecí ante la idea.
“Bueno ya basta de tonterías, vayamos por un café y unos dulces la verdad muero de hambre” – dijo Rosalie, “andando chicas”.
Salimos de la tienda con nuestras compras en la mano, a juzgar teníamos más bolsas de las que normalmente una persona normal podría cargar en una tarde de compras, ya esto era demasiado.
Fuimos a un café cercano y nos sentamos en una mesa, la verdad me estaba entusiasmando por la charla con las chicas que había olvidado como me sentía hace unos pocos minutos, sin embargo él no dejaba de ocupar mi mente, simplemente él era perfecto pero yo no soy perfecta para él, a lo mejor se enamoraría de unas de esas actrices famosas o alguna cantante, ellas si tienen un cuerpo de envidia yo no tengo un cuerpo así tal vez Edward Cullen nunca se fijaría en mí.
Bueno nos vemos (leemos)

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