De nuevo les dejo a su criterio...!

BPOV-----------
Me había escupido en la cara, me había insultado, y me había faltado el respeto de las formas mas bochornosas pero no me iba a humillar o pisotear, si era necesario le daría todas las bofetadas necesarias y le diría todos los insultos posibles con tal de calmar aquella angustia que su familia sufría, esa familia no iba a ser separada, destrozada y maltratada como otras familias, entre esas la tuya pensé pero borre de mi mente aquel poco complaciente recuerdo y me concentre, aun que el irritante personaje en la parte de atrás de mi carro no me ayudaba en nada.
-Oye demonio castaño- me dijo el, rechine los dientes, me puso un sobrenombre y no para de contar chistes de castañas - ¿Sabes porque una castaña mantiene su figura?- ya sabia la respuesta. – Por que nadie lo quiere-
-Calla Cullen- susurre – tus chistes ya los sé- bufo molesto y continuo.
-¿Sabes que es lo que le falta a una castaña en las fiestas?- también los sé la invitación – La invitación- dio una risa arrogante acompañado de una maquiavélica sonrisa, fruncí el ceño fuertemente – ¿Y esa cara? ¿El demonio castaño se enojo?- me di vuelta y lo mire de forma severa, mientras seguía con su conversación despectiva, diciéndome que no lo iba a mantener allí ni amarrado.
-Muchas gracias por la idea- dije y frunció el ceño molesto, bobo niño. Llegamos al hospital y abrí la puerta trasera había recuperado la movilidad así que aplique un punto de presión para paralizarlo temporalmente.
-¿Tienes que hacer eso?-dijo mirándome molesto.
-No me fio de niños mimados- dije lo saque del carro con facilidad, y lo arrastre hasta dentro del hospital donde Sam estaba esperándome.
-Doctora Swan ¿Qué hace usted con…?-
-Lo encontré no pregunte Ulley, ahora llame a todos los internos que hay reunión- dije molesta, Sam salió rápidamente.
-¿Qué ahora eres jefe?- dijo Edward burlón.
-Para tu información Cullen, yo soy jefe de internos- dije con orgullo y sonrió de forma arrogante.
-Mis condolencias a los internos, parecen esclavos- susurro le patee la canilla.
-Cállate y camina- le ordene
-¿Pretendes que camine inmovilizado?-dijo con ironía.
-Solo Cállate- lo tumbe en una silla, mientras le ordenaba a una enfermera que me trajera una silla de ruedas, vi como recobraba la movilidad y me senté a su lado.
-Si tratas huir volveré a traerte aquí- dije frunció el ceño, mientras la enfermera traía la silla mirando a Edward de forma lujuriosa.
-Yo puedo sola vallase- dije.
-¿Segura Doctora Swan? Puedo ayudar al paciente en lo que necesite- dijo en doble sentido.
-Vallase- frunció el ceño y se fue molesta Edward me miro con las cejas arqueadas.
-¿Celosa?-
-Ni en tus sueños- dije mientras empujaba la silla hasta el ascensor que nos llevo al cuarto piso, y lo lleve hasta el pasillo de su habitación, afuera estaban Los Cullen y los hermanos Hale. Alice miro arriba y nos vio y sonrió ampliamente.
Vi sus caras iluminarse, Esme abrazo a Carlisle y este me hizo una seña de agradecimiento, Emmett me sonrió.
-¡Bella!- corrió hacia mi y me abrazo mientras le devolvía el abrazo torpemente – Lo trajiste- dijo alegremente.
-Lastimosamente- susurro Edward molesto.
-Te escuche Edward Cullen-dijo Alice soltándome para apuntarlo con el dedo.
-¿debería importarme?- dijo de forma indiferente, Alice le iba a reñir pero una voz en mi espalda me interrumpió.
-Doctora Swan- dijo Sam detrás mío me gire para verlo con una expresión nerviosa – Los internos ya están reunidos en el piso de abajo-
-Bien- dije rígidamente, me gire hacia los demás – Disculpen me tengo que retirar, Ulley sígueme- Camine y no me moleste en esperar ascensores así que tome las escaleras mientras sentía a Sam corriendo agitado tras mío, encontré las caras nerviosas de los internos, al verme se colocaron de pie, derechos y rígidos como les enseñe.
Iban en orden estaba Jamie, Eric Yorkey el fofo de pelo negro lame botas, Jessica Stanley la rubia masticadora de chicle mas hueca que calavera podrida, Lucy Spiller la del pelo corto y bajita era bastante tranquila, Jacob Black el moreno de cabello largo bastante amigable pero mujeriego, Quil y Embry no los diferenciaba a ninguno pero eran igual de problemáticos, Leah y Seth Clearwalter la primera era floja y altanera y el segundo era el único interno decente y por ultimo Lauren Mallory conocida en el hospital como ‘Zorra Mallory’ y era bastante comprensible, mas de una vez la había encontrado en pleno acto en los armarios. Rápidamente Sam se unió a ellos.
-Se preguntaran por que los eh reunido ¿no?- Hice una pausa – Hoy hemos ‘perdido’ a un paciente, en todo el sentido literal de la palabra, se esfumo, gracias a su completa irresponsabilidad- dije mirándolos a todos, el constante sonido del chicle de Stanley era irritante – Stanley, escupe el maldito chicle- dije estirando la mano y le escupió con mala cara mientras los demás miraban asqueados mi mano, yo solo me dirigí a una caneca y bote el chicle.
-De ahora en adelante quiero total compromiso, eso incluye constante vigilancia de los pacientes en especial el numero 7- dije escuche Lauren susurrarle a Leah ‘ese esta para comérselo’ - ¡Mallory si no quiere hacer todo el papeleo de la semana, hágame el favor de no comportarse como prostituta!- dije fastidiada, mire su cara de enfado – Por donde iba… ah… claro no quiero besuqueos, ni actos sexuales en los armarios, señor Black y señorita Mallory- pude ver como muchos contenían risas
– No quiero ningún inconveniente, el hospital esta en riesgo y es de vital importancia la seguridad, si no deseen perdidos- dije mordazmente – Y por cierto mañana los quiero a las seis de la madrugada parque “West Side”, justo en plaza, un castigo por su descuido será efectuado- dije con malicia –Lleven ropa cómoda, Pueden retirarse- dije con falsa amabilidad, pude ver todos sus rostros palidecer, pero después se recuperaron rápidamente, lo supe al ver como Black le cogía el culo a Stanley.
Di media vuelta, y me dirigí a la cocina no había ingerido mas que agua en los últimos dos días. Tome un te helado y el día siguió con normalidad, el Doctor Cullen me agradeció mi trabajo y me dio una indirecta de ser una postulante a ser próxima jefa de Hospital, lo cual me mantuvo muy alegre hasta que vi a Edward, que es peor que patada de burro en el estomago, pero me repuse después de un rato, llegue a mi apartamento exhausta me tire en la cama sin siquiera quitarme las zapatillas, el despertador sonó a las cinco maldito despertador pensé, pero una sonrisa curvo mi rostro cuando recordé lo que tenia planeado para los internos.
Me levante de un brinco, pero fue muy brusco así que logre doblarme el tobillo y hacer al piso. Genial, me levante mientras miraba mi pie, estaría bien solo cogería por media hora, fui al baño y me di una refrescante ducha que me hacia falta, Salí del baño y fui a mi armario y saque mi ropa de trabajo una camisa de mangas abombadas echa de una tela blanca con diminutas flores negras y un pantalón negro.
Saque la pijama de cirugía y saque mi ropa de ejercicios, un pantalón deportivo negro con rallas blancas en los costad os una camisa de tiras blancas y encima un buzo con capucha negro, mis tenis deportivos y mi amada gorra negra de los Harley Davinson empaque la ropa de hospital en mi maleta, y me lleve una liga puesta en la mano para cuando fuera necesaria, Salí de mi apartamento hasta el estacionamiento y subí en mi fiel compañero mi Volvo, escuche mi celular sonar.
-Habla Swan- conteste mecánicamente, mientras encendía el carro.
-¿Bella? Es Alice- me relaje.
-Oh, pensé que era el hospital, ¡Hola Alice!- salude la escuche reír -¿Dormiste un poco?-
-Mucho mejor- dijo alegremente – Bella… quería saber si puedo sacar a Edward a dar un paseo-
-Alice- dije de forma cansina
-Vamos Bella un poco de aire fresco no le sentaría mal- dijo de forma entusiasta, claro que no lo haría solo temía una cosa – Bella…- dijo de forma desaprobatoria – No va a escapar nos dieron una silla de ruedas especial con correas para atarlo-
-Esta bien- dije de forma pesada- el más mínimo síntoma de malestar, ansiedad o irritabilidad lo llevan de vuelta-dije autoritariamente, las escuche gritar y aplaudir.
-¡Si señora!-dijo como militar.
-Adiós Alice voy al castigo de los internos- ella rio.
-Tenles piedad-
-No se la merecen- dije molesta – Nadie puede escapar del hospital, y la van a pagar caro-
-Bella…-dijo Alice
-Adiós Alice nos vemos- dije y colgué, y arranque el auto mientras me dirigía a West Side, al llegar encontré a todos con ropa deportiva, excepto Lauren que tenia un short mas que diminuto negro y solo un top rosado, junto unos tacones altos como para matarse. Parecía una autentica prostituta.
Camine con paso decidido –Buenos Días- dije ya de cerca podía ver sus caras adormiladas, vi a Eric Yorkey cerrar los ojos, y se gano un botellazo en la cabeza con el cual abrió los ojos fuertemente.
-¿Qué?-
-¡Manténgase despierto Yorkey!-dije fingiendo molestia cuando estaba bastante divertida, pude ver a muchos reírse.
-Bueno, como ya saben su castigo será ejecutado hoy, quiero a los hombres recogiendo basura, ya traigo las bolsas, y las mujeres limpiando bancas…-fui interrumpida por una voz nasal.
-Pero las bancas están llenas de popis de pajarito-dijo de forma estúpida Mallory, rodee los ojos mientras escuchaba risas.
-Entonces usted también limpiara el “popis” del piso señorita Mallory-dije con una cruel sonrisa – ¿A ver que quieren que les sirva té? Muévanse- ordene y todos comenzaron sus quehaceres – Por cierto cuando terminen darán quince vueltas al parque corriendo- todos me miraron con expresiones de quererme estrangular.
-¡Bella!- escuche un chillido detrás mío, y me di vuelta para ver a Alice paseando a Edward en silla de ruedas, este me miro molesto, camino rápidamente hacia mi - ¡Bella! ¡Que maravillosa sorpresa!-
-Siento no poder decir lo mismo – dijo Edward y Alice le dio una palmada en la cabeza, y este se quejo y contuve una risa. Alice hablo conmigo por un rato hasta que Mallory nos interrumpió.
-Doctora Swan el popis de pájaro no se quita del piso con trapos- dijo Mallory, vi como Alice la miraba con una ceja arqueada y como Edward la miraba con una expresión burlona.
-Y ese se supone que es el futuro de la medicina- dijo de forma irónica.
-Calla Cullen- le dije y mire a Lauren – Entonces señorita Mallory ¡Quítelo con las manos! ¡No quiero el mas mínimo rastro de suciedad!- Ella me miro horrorizada.
-¿Y mi manicura?- la mira escéptica.
-Lo ultimo que me importa señorita Mallory es su manicura, ¡camine!- le ordene escuche risas detrás mío.
-No deberías ser tan cruel- dijo Alice.
-Es que ella y Black me sacan la paciencia- dije cansina, mire a Black besándose con Jessica Stanley - ¡Stanley y Black! ¡Una demostración mas de esas y serán treinta vueltas!- dije apuntándolos con el dedo.
-Calma Demonio Castaño- dijo Edward.
-Edward compórtate- lo regaño Alice el le iba a reñir pero los interrumpí.
-Se van devuelta al hospital ¡ya!- dije
-Oh vamos Bella- dijo Alice.
-Ultima oportunidad, ¿eh?- dije, Alice me abrazo contenta, y me pidió que le echara un ojo a Edward mientras ella iba por algo de tomar.
-Eso parece la milicia- dijo Edward.
-Así tiene que ser- dije orgullosamente.
-Sabes un shot no me caería mal- dijo burlonamente.
-No se te ocurra Cullen- le espete, el me miro con expresión de burla.
-Tus frías palabras y tu mirada castañita, no me intimidan- me reto Edward.
-Y tampoco tu vulgar lenguaje a mi, y te exijo que me llames Doctora Swan, Edward- dije molesta, bufo burlón.
-Cullen para ti Swan- dijo, me di vuelta sin mirarlo observando a los internos cuando Alice llego.
-uff, que difícil es conseguir una bebida a estas horas, tuve que ir hasta un Starbucks bastante lejos, toma dos té verdes helados para Edward y Bella, y un late bien cargado para mi – dijo Alice entregándonos las respectivas bebidas.
-Vuelvo en un segundo-dije
EPOV----
Me divertía bastante el sufrimiento ajeno, pero esto, era de película. No se como Swan podía mantener a esa gente como reclusos, pero era muy gracioso. La putilla esa si no me equivoco Mollora era tan estúpida que le podías poner un panal enfrente y creía que eran flores. El fortachón ese Black se le insinuaba a Swan y ella solo lo regañaba. Y los demás eran como esclavos.
-¡Al fin!- grito alguno de los chicos fuertes que parecían gemelos
-¡Quil no festeje, que le faltan las vueltas al parque- dijo Bella, y pude ver como su expresión alegre se caía por una de cansancio.
-Es Embry, Doctora Swan- dijo Embry, Bella sacudió la cabeza.
-Lo que sea me da igual- dijo Bella y pude reír fuertemente.
-¡Use memoria Castañita!-grite, muchos me miraron mientras sonreía torcidamente y bella me miraba bastante molesta.
-Calla Cullen- dijo – ¡Caminen!-dijo Bella y todos se formaron en una fila de forma rígida como militares – Cuando marchen quiero escucharlos repetirme – dijo Bella de forma autoritaria y comenzó a trotar cantando al estilo militar – Somos bobos internos- canto Bella, vi como Alice reía.
-Bella no tiene cura- los internos repitieron de mala ganas.
-¡Mas fuerte! Y nunca vamos a faltar-
-Y nunca vamos a faltar- dijeron con desgana.
-Como no repitan con fuerza serán treinta vueltas- dijo Bella corriendo –A La palabra de la -
-A la palabra de la doctora Swan-
-Somos idiotas y muy flojos-
-Somos idiotas y muy flojos-
-Y si perdemos a un paciente otra vez-
-Y si perdemos a un paciente otra vez-
-Una moto cierra en nuestro culo estará- Dijo Bella con una gran sonrisa
-Un moto cierra en nuestro culo estará- repitieron con miedo, mientras veía a mucho tragar saliva.
-Derecha, Izquierda, Derecha, Izquierda, Derecha ¡Descansen!- dijo sonando el silbato, y tomo agua muchos se tiraron al piso cansados. – Descansen no duerman- aclaro Bella y todos se levantaron, repitieron unas cuantas vueltas con los extraños cantos militares de Bella. –Pueden irse, por cierto deben estar en una hora en el hospital- dijo Bella con Malicia.
-¡Que!- dijo Quil o Embry, eran muy parecidos.
-Una hora desde, ya- dijo Bella mientras los internos corrían asustados a sus coches. Definitivamente Isabella Swan era alguien interesante.
Me había escupido en la cara, me había insultado, y me había faltado el respeto de las formas mas bochornosas pero no me iba a humillar o pisotear, si era necesario le daría todas las bofetadas necesarias y le diría todos los insultos posibles con tal de calmar aquella angustia que su familia sufría, esa familia no iba a ser separada, destrozada y maltratada como otras familias, entre esas la tuya pensé pero borre de mi mente aquel poco complaciente recuerdo y me concentre, aun que el irritante personaje en la parte de atrás de mi carro no me ayudaba en nada.
-Oye demonio castaño- me dijo el, rechine los dientes, me puso un sobrenombre y no para de contar chistes de castañas - ¿Sabes porque una castaña mantiene su figura?- ya sabia la respuesta. – Por que nadie lo quiere-
-Calla Cullen- susurre – tus chistes ya los sé- bufo molesto y continuo.
-¿Sabes que es lo que le falta a una castaña en las fiestas?- también los sé la invitación – La invitación- dio una risa arrogante acompañado de una maquiavélica sonrisa, fruncí el ceño fuertemente – ¿Y esa cara? ¿El demonio castaño se enojo?- me di vuelta y lo mire de forma severa, mientras seguía con su conversación despectiva, diciéndome que no lo iba a mantener allí ni amarrado.
-Muchas gracias por la idea- dije y frunció el ceño molesto, bobo niño. Llegamos al hospital y abrí la puerta trasera había recuperado la movilidad así que aplique un punto de presión para paralizarlo temporalmente.
-¿Tienes que hacer eso?-dijo mirándome molesto.
-No me fio de niños mimados- dije lo saque del carro con facilidad, y lo arrastre hasta dentro del hospital donde Sam estaba esperándome.
-Doctora Swan ¿Qué hace usted con…?-
-Lo encontré no pregunte Ulley, ahora llame a todos los internos que hay reunión- dije molesta, Sam salió rápidamente.
-¿Qué ahora eres jefe?- dijo Edward burlón.
-Para tu información Cullen, yo soy jefe de internos- dije con orgullo y sonrió de forma arrogante.
-Mis condolencias a los internos, parecen esclavos- susurro le patee la canilla.
-Cállate y camina- le ordene
-¿Pretendes que camine inmovilizado?-dijo con ironía.
-Solo Cállate- lo tumbe en una silla, mientras le ordenaba a una enfermera que me trajera una silla de ruedas, vi como recobraba la movilidad y me senté a su lado.
-Si tratas huir volveré a traerte aquí- dije frunció el ceño, mientras la enfermera traía la silla mirando a Edward de forma lujuriosa.
-Yo puedo sola vallase- dije.
-¿Segura Doctora Swan? Puedo ayudar al paciente en lo que necesite- dijo en doble sentido.
-Vallase- frunció el ceño y se fue molesta Edward me miro con las cejas arqueadas.
-¿Celosa?-
-Ni en tus sueños- dije mientras empujaba la silla hasta el ascensor que nos llevo al cuarto piso, y lo lleve hasta el pasillo de su habitación, afuera estaban Los Cullen y los hermanos Hale. Alice miro arriba y nos vio y sonrió ampliamente.
Vi sus caras iluminarse, Esme abrazo a Carlisle y este me hizo una seña de agradecimiento, Emmett me sonrió.
-¡Bella!- corrió hacia mi y me abrazo mientras le devolvía el abrazo torpemente – Lo trajiste- dijo alegremente.
-Lastimosamente- susurro Edward molesto.
-Te escuche Edward Cullen-dijo Alice soltándome para apuntarlo con el dedo.
-¿debería importarme?- dijo de forma indiferente, Alice le iba a reñir pero una voz en mi espalda me interrumpió.
-Doctora Swan- dijo Sam detrás mío me gire para verlo con una expresión nerviosa – Los internos ya están reunidos en el piso de abajo-
-Bien- dije rígidamente, me gire hacia los demás – Disculpen me tengo que retirar, Ulley sígueme- Camine y no me moleste en esperar ascensores así que tome las escaleras mientras sentía a Sam corriendo agitado tras mío, encontré las caras nerviosas de los internos, al verme se colocaron de pie, derechos y rígidos como les enseñe.
Iban en orden estaba Jamie, Eric Yorkey el fofo de pelo negro lame botas, Jessica Stanley la rubia masticadora de chicle mas hueca que calavera podrida, Lucy Spiller la del pelo corto y bajita era bastante tranquila, Jacob Black el moreno de cabello largo bastante amigable pero mujeriego, Quil y Embry no los diferenciaba a ninguno pero eran igual de problemáticos, Leah y Seth Clearwalter la primera era floja y altanera y el segundo era el único interno decente y por ultimo Lauren Mallory conocida en el hospital como ‘Zorra Mallory’ y era bastante comprensible, mas de una vez la había encontrado en pleno acto en los armarios. Rápidamente Sam se unió a ellos.
-Se preguntaran por que los eh reunido ¿no?- Hice una pausa – Hoy hemos ‘perdido’ a un paciente, en todo el sentido literal de la palabra, se esfumo, gracias a su completa irresponsabilidad- dije mirándolos a todos, el constante sonido del chicle de Stanley era irritante – Stanley, escupe el maldito chicle- dije estirando la mano y le escupió con mala cara mientras los demás miraban asqueados mi mano, yo solo me dirigí a una caneca y bote el chicle.
-De ahora en adelante quiero total compromiso, eso incluye constante vigilancia de los pacientes en especial el numero 7- dije escuche Lauren susurrarle a Leah ‘ese esta para comérselo’ - ¡Mallory si no quiere hacer todo el papeleo de la semana, hágame el favor de no comportarse como prostituta!- dije fastidiada, mire su cara de enfado – Por donde iba… ah… claro no quiero besuqueos, ni actos sexuales en los armarios, señor Black y señorita Mallory- pude ver como muchos contenían risas
– No quiero ningún inconveniente, el hospital esta en riesgo y es de vital importancia la seguridad, si no deseen perdidos- dije mordazmente – Y por cierto mañana los quiero a las seis de la madrugada parque “West Side”, justo en plaza, un castigo por su descuido será efectuado- dije con malicia –Lleven ropa cómoda, Pueden retirarse- dije con falsa amabilidad, pude ver todos sus rostros palidecer, pero después se recuperaron rápidamente, lo supe al ver como Black le cogía el culo a Stanley.
Di media vuelta, y me dirigí a la cocina no había ingerido mas que agua en los últimos dos días. Tome un te helado y el día siguió con normalidad, el Doctor Cullen me agradeció mi trabajo y me dio una indirecta de ser una postulante a ser próxima jefa de Hospital, lo cual me mantuvo muy alegre hasta que vi a Edward, que es peor que patada de burro en el estomago, pero me repuse después de un rato, llegue a mi apartamento exhausta me tire en la cama sin siquiera quitarme las zapatillas, el despertador sonó a las cinco maldito despertador pensé, pero una sonrisa curvo mi rostro cuando recordé lo que tenia planeado para los internos.
Me levante de un brinco, pero fue muy brusco así que logre doblarme el tobillo y hacer al piso. Genial, me levante mientras miraba mi pie, estaría bien solo cogería por media hora, fui al baño y me di una refrescante ducha que me hacia falta, Salí del baño y fui a mi armario y saque mi ropa de trabajo una camisa de mangas abombadas echa de una tela blanca con diminutas flores negras y un pantalón negro.
Saque la pijama de cirugía y saque mi ropa de ejercicios, un pantalón deportivo negro con rallas blancas en los costad os una camisa de tiras blancas y encima un buzo con capucha negro, mis tenis deportivos y mi amada gorra negra de los Harley Davinson empaque la ropa de hospital en mi maleta, y me lleve una liga puesta en la mano para cuando fuera necesaria, Salí de mi apartamento hasta el estacionamiento y subí en mi fiel compañero mi Volvo, escuche mi celular sonar.
-Habla Swan- conteste mecánicamente, mientras encendía el carro.
-¿Bella? Es Alice- me relaje.
-Oh, pensé que era el hospital, ¡Hola Alice!- salude la escuche reír -¿Dormiste un poco?-
-Mucho mejor- dijo alegremente – Bella… quería saber si puedo sacar a Edward a dar un paseo-
-Alice- dije de forma cansina
-Vamos Bella un poco de aire fresco no le sentaría mal- dijo de forma entusiasta, claro que no lo haría solo temía una cosa – Bella…- dijo de forma desaprobatoria – No va a escapar nos dieron una silla de ruedas especial con correas para atarlo-
-Esta bien- dije de forma pesada- el más mínimo síntoma de malestar, ansiedad o irritabilidad lo llevan de vuelta-dije autoritariamente, las escuche gritar y aplaudir.
-¡Si señora!-dijo como militar.
-Adiós Alice voy al castigo de los internos- ella rio.
-Tenles piedad-
-No se la merecen- dije molesta – Nadie puede escapar del hospital, y la van a pagar caro-
-Bella…-dijo Alice
-Adiós Alice nos vemos- dije y colgué, y arranque el auto mientras me dirigía a West Side, al llegar encontré a todos con ropa deportiva, excepto Lauren que tenia un short mas que diminuto negro y solo un top rosado, junto unos tacones altos como para matarse. Parecía una autentica prostituta.
Camine con paso decidido –Buenos Días- dije ya de cerca podía ver sus caras adormiladas, vi a Eric Yorkey cerrar los ojos, y se gano un botellazo en la cabeza con el cual abrió los ojos fuertemente.
-¿Qué?-
-¡Manténgase despierto Yorkey!-dije fingiendo molestia cuando estaba bastante divertida, pude ver a muchos reírse.
-Bueno, como ya saben su castigo será ejecutado hoy, quiero a los hombres recogiendo basura, ya traigo las bolsas, y las mujeres limpiando bancas…-fui interrumpida por una voz nasal.
-Pero las bancas están llenas de popis de pajarito-dijo de forma estúpida Mallory, rodee los ojos mientras escuchaba risas.
-Entonces usted también limpiara el “popis” del piso señorita Mallory-dije con una cruel sonrisa – ¿A ver que quieren que les sirva té? Muévanse- ordene y todos comenzaron sus quehaceres – Por cierto cuando terminen darán quince vueltas al parque corriendo- todos me miraron con expresiones de quererme estrangular.
-¡Bella!- escuche un chillido detrás mío, y me di vuelta para ver a Alice paseando a Edward en silla de ruedas, este me miro molesto, camino rápidamente hacia mi - ¡Bella! ¡Que maravillosa sorpresa!-
-Siento no poder decir lo mismo – dijo Edward y Alice le dio una palmada en la cabeza, y este se quejo y contuve una risa. Alice hablo conmigo por un rato hasta que Mallory nos interrumpió.
-Doctora Swan el popis de pájaro no se quita del piso con trapos- dijo Mallory, vi como Alice la miraba con una ceja arqueada y como Edward la miraba con una expresión burlona.
-Y ese se supone que es el futuro de la medicina- dijo de forma irónica.
-Calla Cullen- le dije y mire a Lauren – Entonces señorita Mallory ¡Quítelo con las manos! ¡No quiero el mas mínimo rastro de suciedad!- Ella me miro horrorizada.
-¿Y mi manicura?- la mira escéptica.
-Lo ultimo que me importa señorita Mallory es su manicura, ¡camine!- le ordene escuche risas detrás mío.
-No deberías ser tan cruel- dijo Alice.
-Es que ella y Black me sacan la paciencia- dije cansina, mire a Black besándose con Jessica Stanley - ¡Stanley y Black! ¡Una demostración mas de esas y serán treinta vueltas!- dije apuntándolos con el dedo.
-Calma Demonio Castaño- dijo Edward.
-Edward compórtate- lo regaño Alice el le iba a reñir pero los interrumpí.
-Se van devuelta al hospital ¡ya!- dije
-Oh vamos Bella- dijo Alice.
-Ultima oportunidad, ¿eh?- dije, Alice me abrazo contenta, y me pidió que le echara un ojo a Edward mientras ella iba por algo de tomar.
-Eso parece la milicia- dijo Edward.
-Así tiene que ser- dije orgullosamente.
-Sabes un shot no me caería mal- dijo burlonamente.
-No se te ocurra Cullen- le espete, el me miro con expresión de burla.
-Tus frías palabras y tu mirada castañita, no me intimidan- me reto Edward.
-Y tampoco tu vulgar lenguaje a mi, y te exijo que me llames Doctora Swan, Edward- dije molesta, bufo burlón.
-Cullen para ti Swan- dijo, me di vuelta sin mirarlo observando a los internos cuando Alice llego.
-uff, que difícil es conseguir una bebida a estas horas, tuve que ir hasta un Starbucks bastante lejos, toma dos té verdes helados para Edward y Bella, y un late bien cargado para mi – dijo Alice entregándonos las respectivas bebidas.
-Vuelvo en un segundo-dije
EPOV----
Me divertía bastante el sufrimiento ajeno, pero esto, era de película. No se como Swan podía mantener a esa gente como reclusos, pero era muy gracioso. La putilla esa si no me equivoco Mollora era tan estúpida que le podías poner un panal enfrente y creía que eran flores. El fortachón ese Black se le insinuaba a Swan y ella solo lo regañaba. Y los demás eran como esclavos.
-¡Al fin!- grito alguno de los chicos fuertes que parecían gemelos
-¡Quil no festeje, que le faltan las vueltas al parque- dijo Bella, y pude ver como su expresión alegre se caía por una de cansancio.
-Es Embry, Doctora Swan- dijo Embry, Bella sacudió la cabeza.
-Lo que sea me da igual- dijo Bella y pude reír fuertemente.
-¡Use memoria Castañita!-grite, muchos me miraron mientras sonreía torcidamente y bella me miraba bastante molesta.
-Calla Cullen- dijo – ¡Caminen!-dijo Bella y todos se formaron en una fila de forma rígida como militares – Cuando marchen quiero escucharlos repetirme – dijo Bella de forma autoritaria y comenzó a trotar cantando al estilo militar – Somos bobos internos- canto Bella, vi como Alice reía.
-Bella no tiene cura- los internos repitieron de mala ganas.
-¡Mas fuerte! Y nunca vamos a faltar-
-Y nunca vamos a faltar- dijeron con desgana.
-Como no repitan con fuerza serán treinta vueltas- dijo Bella corriendo –A La palabra de la -
-A la palabra de la doctora Swan-
-Somos idiotas y muy flojos-
-Somos idiotas y muy flojos-
-Y si perdemos a un paciente otra vez-
-Y si perdemos a un paciente otra vez-
-Una moto cierra en nuestro culo estará- Dijo Bella con una gran sonrisa
-Un moto cierra en nuestro culo estará- repitieron con miedo, mientras veía a mucho tragar saliva.
-Derecha, Izquierda, Derecha, Izquierda, Derecha ¡Descansen!- dijo sonando el silbato, y tomo agua muchos se tiraron al piso cansados. – Descansen no duerman- aclaro Bella y todos se levantaron, repitieron unas cuantas vueltas con los extraños cantos militares de Bella. –Pueden irse, por cierto deben estar en una hora en el hospital- dijo Bella con Malicia.
-¡Que!- dijo Quil o Embry, eran muy parecidos.
-Una hora desde, ya- dijo Bella mientras los internos corrían asustados a sus coches. Definitivamente Isabella Swan era alguien interesante.


